Los diez compromisos de la madre soltera

La madre soltera tiene toda la capacidad de reconstruir su vida, pero hay varios factores que se lo hacen difícil.

• Sigue pensando en “lo que pudo haber sido y no fue” y eso la retrasa en crearse una nueva vida. No puede asimilar que ya no está el hombre que dijo que la amaba. Tiene que reponerse, a la fuerza, del drama de la decepción y de los sueños rotos, y seguir funcionando.

• Está llena de ira, aunque realmente está llena de miedos.
• El padre de sus hijos no contribuye económicamente o aporta con escasez. No obstante, los gastos de los hijos son iguales o mayores con o sin el padre, y aumentan con la edad. La presión económica de proveer lo que sus hijos necesitan y la preocupación de prever su educación son abrumadoras.

• Al padre no le interesa ver a sus hijos. Aunque en algunos casos el contacto con el padre no favorece al hijo, el niño no lo entiende. La madre soltera tiene entonces la carga emocional de los hijos llorando porque “papi no viene”, creyendo que ellos tienen la culpa de que papi no esté con mami y que no se merecen que papi los quiera. Tal vez hasta tiene que manejar problemas escolares o de conducta de los niños a consecuencia de la crisis emocional.

Madre soltera, para aprender a crearte un mundo nuevo, es importante que te comprometas, no con otras personas, sino contigo misma. Así ni tú podrás interferir en tu camino hacia una vida feliz.

Los 10 compromisos de la madre soltera consigo misma:

1. Reconozco mis miedos, los enfrento y actúo a pesar de ellos, hasta vencerlos.

2. Confío en mí y en mi capacidad. Yo soy una mujer valiosa y llena de talentos, capaz de lograr lo que yo deseo.

3. Me niego a ver la escasez y la pobreza como algo permanente en mi vida.

4. No toleraré proposiciones deshonestas en mi trabajo y en ninguna situación (ni de conocidos o ex amigos en común) por temor a no alimentar a mis hijos. Tampoco toleraré maltrato de mi ex pareja o el padre de mis hijos, ni accederé a tener intimidad con él como chantaje para que pague manutención. Me respeto a mí misma.

5. Nunca veré como limosna lo que pertenece a mis hijos por derecho. Estaré dispuesta a defender ese derecho.

6. Haré planes claros para mi presente y mi futuro. No permitiré que me desvíen de ellos con voces de desaliento ni manipulaciones.

7. Estaré alerta para que mi soledad, mi desesperación, falta de dinero y ansiedades no me lleven a tomar decisiones precipitadas e incorrectas de pareja.
(La primera vez, una se casa solamente por amor. La segunda, hay que agregarle a los criterios de selección lo siguiente: responsabilidad económica, buen trato, respeto, compromiso, colaboración en el hogar y en las metas personales y mutuas, y amor maduro e incondicional).

8. No confundiré a mis hijos relacionándolos con los hombres a quienes estoy en proceso de conocer. No les permitiré a esos hombres que asuman autoridad sobre mis hijos.
(Espera a recuperarte de tu relación anterior antes de involucrarte seriamente con otra pareja. Se recomienda esperar al menos dos años para sanar, evaluar lo anterior para no repetirlo y aclarar lo que quieres para tu vida. Esto no se acostumbra y la mayoría de las mujeres atraen el próximo fracaso).

9. Controlaré y administraré mi dinero y mis finanzas. Aprenderé a hacerlo y no permitiré que nadie lo haga por mí.

10. No me desquitaré con mis hijos las iras que me causen los demás o su papá. Los disfrutaré formando un equipo con ellos.

Cada pequeño triunfo te va a fortalecer para el próximo paso. De los peores momentos, del más profundo dolor y de la decepción saldrá de ti una fuerza arrolladora y decidida a llevarte el mundo por delante. Una madre equilibrada y centrada es lo que necesitan los hijos sin padre.

Incluye a tus hijos en tu plan de vida. Tu éxito con ellos te va a demostrar la gran mujer que eres. Lucha por tus sueños y por los de ellos. Ayúdalos a crecer, educarse, escoger lo que les conviene y ser felices. A la par con esto, cuida de ti, cultiva tus talentos y vence. Constrúyete un mundo nuevo. Ese será tu orgullo, tu triunfo y tu mejor “¿venganza?”.

Fuente: Buenos padres

Marcar el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *