Cómo evitar que la separación de tu pareja afecte a tus hijos

Uno de los episodios más tristes que puede pasar un niño o adolescente en su vida es ser testigos de la separación de sus padres. Se estima que la mayoría de niños logra adaptarse bien al divorcio, pero un 20% a 25% desarrolla síntomas graves. Según expertos, el impacto psicológico del divorcio varía de acuerdo al género y a la edad del menor, siendo los niños de ocho y nueve años los que presentan más ansiedad que los mayores.

Lo más probable es que también lo manifiesten con problemas de bajo rendimiento escolar, cambios negativos en su conducta, autoestima baja, depresión y tristeza, mientras que los adolescentes se sentirán inseguros de poder sostener una relación duradera. Según la doctora Elsa Orlandini, Sicóloga de familia en Miami, Florida, esta situación puede ser más llevadera, pero para ello es importante que la pareja se una y haga el esfuerzo por hacer que el niño no sienta los efectos de esa separación.

¿Cómo podemos hacer para que nuestros hijos no sufran cuando hay una separación?

“Es inevitable que nuestros hijos se sientan afectados cuando sucede una cosa así, lo que podemos hacer es minimizarlo, siendo más abiertos y comunicándole las cosas que son apropiadas con las edades que tienen. Por ejemplo, no entrar en detalles del porqué no funciono el matrimonio, pero sí enfatizar en que mamá y papá van a estar siempre pendiente de él”.

¿Qué debemos proyectar a los niños en esas circunstancias?
“Los niños se dan cuenta de las emociones de los padres. Si ven a la mamá o al papá aislados, irritables o llorando, el niño lo va a captar. Lo importante es tratar de proyectar que no está pasando nada para que ellos no perciban que su hogar se está derrumbando”.

¿Qué acciones puede ayudar al niño para no sentirse mal?
“Es demostrarle con los brazos abiertos cuánto los quieren, que la separación no cambiará las cosas y que lo único que va a cambiar son los hábitos y que lo verá siempre”.

¿Y en los adolescentes como puede afectar?
“Afecta de diferentes maneras. El adolescente o pre adolescente experimentará sentimientos conflictivos y en muchos casos se pondrán rebeldes y se sentirán culpables de la situación en su casa.

¿El hecho de que no haya una separación amigable cómo afecta al niño?
“Puede ser que se sientan confundidos. Hay padres que usan a los niños y suelen ponerlos en contra de la madre o viceversa. Aunque los padres ya no se quieran tienen que tratar de tener una buena comunicación por el bien de los hijos.

Las visitas a los hijos debe ser una vez cada quince o todas las semanas. ¿Qué es lo más saludable?
“Depende de si el padre es responsable y cumplirá con verlo todas las semanas. Dejarlos plantados les creará un sentimiento de rechazo y lastimarán su autoestima. Es por eso que es mejor que sea cada quince días”.

Hay niños que viven tres días a la semana con un padre y cuatro con el otro. ¿Es eso negativo en la educación del menor?
“Los padres que optan por este sistema deben hacer todo lo posible para no hacer sentir al menor los cambios en ninguna de las dos casas. La transición entre hogar y hogar debe llevarse a cabo de una manera normal, que todo lo que tiene en la casa de la mamá, también la tenga en la del papá, así no tendrá que andar con una maleta y sentir que se está mudando, porque eso le creará en el futuro inestabilidad.

A continuación ofrecemos algunas recomendaciones importantes que debes tomar en cuenta si estás pasando por este difícil proceso y no sabes cómo actuar:

+ Asegura a tus hijos que ellos no tienen ninguna responsabilidad por el divorcio.
+ Facilita la relación de tu hijo con su padre, siendo flexible en los horarios.
+ No demuestres al niño lo que está sucediendo en casa, evita cualquier episodio de violencia o malas palabras frente a tus hijos.
+ Si tienes discusiones a consecuencia del dinero, no involucre al niño, todo lo contrario, enfatiza de que todo va a estar bien y que van a luchar por su felicidad y lo quieren igual.
+ Llámalo a diario, mantente pendiente de lo que le sucedió en el día.
+ Estimúlalo cuando le mencionan que ha obtenido un logro.
+ Resalta al niño cuántas personas se preocupan por él o ella (abuelo, amigos, profesores) y todos desean que sea feliz.

Fuente: Buenos padres

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